La decisión de la conducción de AGMER de retirarse de la mesa de diálogo con el gobierno de Entre Ríos este 31 de marzo marcó un nuevo punto de tensión en el debate por la reforma previsional. El sindicato docente mayoritario, encabezado por el secretario general Abel Antivero y la secretaria adjunta Lía Fimpel, fundamentó su salida de la audiencia denunciando que el Ejecutivo provincial volvió a incurrir en la misma falta que el pasado 4 de marzo, cuando en lugar de entregar un borrador concreto del proyecto de ley, se limitó a presentar lineamientos generales de la propuesta. Frente a este reclamo, desde el oficialismo se argumentó que el texto definitivo de la norma se redactará recién tras concluir las rondas de debate con todos los sectores involucrados, una metodología que fue rechazada por la delegación gremial al considerar que no hay garantías sobre el contenido final. En este escenario, los representantes de los trabajadores ratificaron su rechazo absoluto a cualquier modificación de la Ley 8.732 que atente contra el 82% móvil, el sistema de cálculo del haber o el aumento de la edad jubilatoria. A través de un comunicado oficial, advirtieron a los funcionarios de la gestión de Rogelio Frigerio que no aceptarán ser escribas de ninguna iniciativa que lesione gravemente los derechos previsionales de los trabajadores activos y jubilados. En este contexto, el gremio convocó a sus bases a mantenerse en estado de alerta y movilización, adelantando que esta semana realizarán una intervención en redes sociales donde los docentes expondrán sus propios recibos de sueldo para visibilizar la realidad económica del sector. Esta postura de AGMER marca una clara diferenciación respecto a otros sindicatos estatales que optaron por permanecer en la reunión, posicionando al sector docente en una etapa de resistencia ante el avance del ajuste previsional en este 2026.
