Por Redacción de La Coyuntura
El ajuste sobre las universidades nacionales llega horas antes de la cuarta Marcha Federal Universitaria, convocada para este martes en todo el país. En Entre Ríos, la movilización tendrá réplicas en Paraná, Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
El gobierno de Javier Milei avanzó este lunes con una nueva modificación presupuestaria que impacta de lleno en el sistema universitario nacional y profundiza el conflicto educativo a horas de una nueva jornada de protesta. La decisión, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, incluye una poda de más de $5.300 millones para las universidades nacionales en el marco de un ajuste total que ronda los 2,5 billones de pesos.
En Entre Ríos, el golpe recae directamente sobre la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER): la institución perderá más de $540 millones destinados a infraestructura y obras vinculadas al conocimiento.
El recorte llega en simultáneo con una ampliación de $500 mil millones en las partidas destinadas al pago de sentencias judiciales previsionales de la ANSES, cuyo techo quedó fijado en $712.288 millones.
Un ajuste que va más allá de las universidades
La tijera no se limitó a las casas de estudio. La Secretaría de Educación perdió más de $78.768 millones, con el Plan Nacional de Alfabetización como uno de los principales damnificados —más de $35.288 millones recortados—. El Gobierno también eliminó el Fondo de Compensación Salarial Docente, mecanismo que asistía a las provincias en el pago del salario mínimo docente, por casi $79 mil millones. Hubo reducciones adicionales sobre infraestructura escolar, becas estudiantiles, equipamiento educativo y la empresa estatal EDUC.AR, que perdió transferencias por otros $48 mil millones.
Entre las universidades más afectadas a nivel nacional figuran la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de General San Martín y la Universidad Nacional de Avellaneda.
Entre Ríos sale a la calle
La cuarta Marcha Federal Universitaria fue convocada por la Federación Universitaria Argentina (FUA), el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Frente Gremial Universitario, con el acto central este martes desde las 17 frente a Plaza de Mayo. La UBA partirá desde Plaza Houssay a las 14 horas, mientras que la CGT se concentrará desde las 15 en Diagonal Sur y Bolívar.
En Entre Ríos, autoridades, docentes, no docentes y estudiantes de la UNER convocaron a movilizarse este martes desde las 17 en la Plaza 1° de Mayo de Paraná. La protesta se replicará también en Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
La convocatoria local reunió a decanos de las facultades de Paraná y Oro Verde, dirigentes gremiales y representantes estudiantiles. El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Nicolás Brunner, advirtió que las universidades atraviesan “una situación presupuestaria inédita” y que los salarios docentes perdieron entre un 33 y un 34 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos dos años. La decana de Ciencias de la Educación, Aixa Boeykens, reclamó que se cumpla la ley de financiamiento universitario “para que tengamos actualización salarial de docentes y no docentes, actualización de becas estudiantiles y de gastos de funcionamiento”.
Desde el sector estudiantil, alertan sobre el crecimiento de la deserción: “Cada vez somos menos en las aulas porque muchos tienen que volver a sus ciudades de origen o dejar de cursar”. Las becas Progresar, señaló, son de 35 mil pesos y están “sumamente desactualizadas”. El decano de Ingeniería, Andrés Naudi, sumó otro ángulo: “La universidad requiere previsibilidad presupuestaria para desarrollar planes estratégicos y aportar al país mediante programas de investigación y transferencia de conocimiento”. Desde la Facultad de Ciencias Agropecuarias advirtieron además que varios docentes comenzaron a pedir licencia o renunciar por los bajos ingresos y el costo de los traslados.
El trasfondo del conflicto
Después de que el veto presidencial de Milei fuera revertido por el Congreso, en octubre el Poder Ejecutivo suspendió por decreto la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. En diciembre intentó derogarla mediante un artículo del Presupuesto 2026, pero no consiguió los votos suficientes. El Gobierno busca frenar la ejecución de los fondos adeudados —alrededor de $2,5 billones— a las 56 casas de estudio, argumentando que la ley no establece una fuente clara de financiamiento y genera impacto fiscal.
Las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, lo que coloca a la Argentina entre los países del continente que menos recursos destinan a la educación superior. El ajuste de este lunes se produce, además, en el marco de la presión del FMI para sostener el superávit fiscal.
Fuente: La Coyuntura
