Entre Ríos marchó con la universidad: reclamos nacionales y una agenda local que desbordó el financiamiento

May 13, 2026 | UNIVERSIDAD

Foto: Julieta Antivero


Por Redacción de La Coyuntura

Una multitudinaria movilización recorrió este martes las calles de Paraná en el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria. Desde Plaza 1° de Mayo, recorrieron Corrientes, 25 de Junio, Buenos Aires, Alameda y Córdoba, y llegaron al atardecer a Plaza Mansilla. El reclamo central fue el financiamiento universitario, pero la marcha aglutinó una plataforma ampliada de demandas que incluyó salarios, reforma previsional, salud mental, políticas sociales y críticas tanto al gobierno nacional como al provincial. La protesta no quedó solo en la capital: se replicó en Concepción del Uruguay, Gualeguaychú, Concordia, Villaguay, Federación y Federal.

La columna en Paraná fue encabezada por referentes estudiantiles —MUI, MNR, Franja Morada, La Cepa, La Cámpora, Patria Grande, Indignadxs— junto a los gremios docentes universitarios Sitradu y AGDU, y el personal administrativo nucleado en Apuner. En segundo lugar marcharon los decanos y decanas de todas las facultades de UNER en Paraná y Oro Verde, junto a la vicerrectora Carla Mántaras, quien había asumido el lunes sus funciones. El rector Juan Manuel Arbelo participó de la movilización en Concepción del Uruguay. También estuvieron AGMER, ATE y la CTA, organizaciones sociales y partidos políticos de la oposición.

Los números del ajuste

El documento leído en el acto final, suscripto por más de treinta organizaciones, puso cifras concretas sobre la mesa. “Lo que vive la Universidad es el reflejo de un modelo de desarticulación del entramado social”. Las transferencias a universidades nacionales acumulan una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026, y docentes y no docentes perdieron el 32% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, equivalente a 7,3 salarios mensuales por trabajador. La inversión en ciencia y tecnología cayó en 2025 al 0,167% del PBI, el nivel más bajo del que se tenga registro, con una pérdida acumulada cercana al 50% desde 2023. La Beca Progresar permanece congelada en 35 mil pesos —monto que alcanza para diez platos en el comedor de la UNER o veinte pasajes de colectivo—, y el número de becarios bajó de 250.000 a 160.000. La propuesta oficial de aumento salarial del 12,3% en tres cuotas fue rechazada de plano: las organizaciones exigen una recomposición del 47,3% para recuperar lo perdido. “El gobierno está en desacato y en la ilegalidad por desconocer esta Ley de Financiamiento Universitario. ¿Dónde están las instituciones?”.

La pata entrerriana

Más allá del reclamo nacional, la marcha tuvo una agenda propia de Entre Ríos. La Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la UADER concentró buena parte de las críticas: alberga más del 45% de la matrícula total de la universidad, tiene el presupuesto más bajo de todas las unidades académicas y sigue sin edificio propio, funcionando en escuelas prestadas. La columna de esa facultad fue encabezada por el decano Daniel Richar, con un reclamo concreto: inversión en infraestructura, concursos docentes y recursos mínimos para sostener la actividad académica.

La jornada se dio pocas horas después de que el gobierno nacional emitiera un decreto que recorta el Presupuesto 2026, afectando particularmente a las universidades nacionales, con la UNER entre las más perjudicadas. La vicerrectora Mántaras lo señaló con precisión: “Nos quitan parte del presupuesto que está destinado a obras. Demuestran que sí se pueden hacer reasignaciones del presupuesto. Acá pretendemos que se cumpla la ley”. Y fue más lejos al caracterizar el momento histórico: “Hemos tenido muchos momentos difíciles y de mucha lucha. Pero sin dudas este es el momento más difícil que nos toca, sobre todo porque hay una clara intención del gobierno de retirarse del Estado, de la educación pública, de la salud pública, del sistema de jubilaciones y pensiones. Es el desmantelamiento de una política de Estado que ha estado garantizada en más de un siglo en este país”.

La decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, Aixa Boeykens, sumó su voz: “La gran movilización en todo el país es una alegría y no es nuevo porque esta es la cuarta marcha y a lo largo de la historia siempre hemos salido y la sociedad abrazó a la universidad argentina”. Llamó a cumplir la ley de financiamiento y advirtió sobre la situación cotidiana de las instituciones: “Hay un constante ahogamiento, una asfixia, pero la universidad se sigue manteniendo porque hay un gran compromiso y nosotros creemos que es fundamental para la sociedad argentina, para quienes se están formando y también para las generaciones que van a venir”.


Foto: Julieta Antivero


“Frigerio es el mejor alumno de Milei”

La frase del documento conjunto sintetizó la lectura política de los manifestantes sobre el rol del gobierno provincial. La secretaria gremial del Sitradu, Laura Naput, fue explícita: la lucha es una sola porque tanto el gobierno nacional como el provincial “viene por nuestros derechos y nosotros estamos acá en la calle defendiéndonos”. AGMER también marchó con sus propios reclamos: salarios dignos, jubilaciones del 82% móvil e infraestructura escolar.

La presencia política fue amplia. Del peronismo marcharon las diputadas Laura Stratta y Andrea Zoff, los senadores Víctor Sanzberro, Martín Oliva y Marcelo Berthet, los concejales Sergio Elizar y Emiliano Gómez Tutau, la concejal Luisina Minni, el viceintendente David Cáceres, y varios dirigentes como Massarotti, Molina, Grimalt, Giano, Huss, Albornoz y Zavallo. El radicalismo también estuvo presente, con Ana D’Angelo, Enrique Fontanetto, Humberto Varisco y la diputada Gabriela Lena, quien defendió la educación pública pero fue cauta al ser consultada sobre las tensiones internas de la alianza oficialista. Miembros del Poder Judicial provincial y federal, entre ellos Leandro Dato, Lilia Carnero y Ricardo Álvarez, también participaron de la movilización.

La convocatoria desbordó las expectativas

La presidenta de la Federación Universitaria de Entre Ríos (FUER), Tamara Godoy, celebró el nivel de la convocatoria y comparó el escenario con el de las marchas anteriores. “El sistema universitario fue el primer espacio al que se golpeó en este gobierno. La sociedad acompañó. Lo que sucede hoy es que estamos todos iguales, todos golpeados”, dijo, y agregó una dimensión personal: “Soy mamá y estoy acá porque me estruja el corazón pensar en que mi hija no pueda entrar a la Universidad pública”. También apuntó a la dimensión social más amplia: “A veces la Universidad nos queda super lejos; pero tenemos docentes, abogados, médicos, trabajadores sociales al lado a los que necesitamos. Todos somos hijos de la universidad pública”. El secretario gremial de la AGDU, Walter Serrano, destacó por su parte que la marcha excedió lo estrictamente universitario, con gremios y organizaciones que se sumaron “en solidaridad ante lo que está pasando”.

El acto en Plaza Mansilla duró más de treinta minutos y terminó a oscuras. Sin señales de acuerdo entre la Nación y el sistema universitario, desde las propias organizaciones no descartaron nuevas medidas y movilizaciones en las próximas semanas.

Fuente: La Coyuntura