UPCN negocia y moviliza: la estrategia de Allende en la reforma previsional

Jun 16, 2026 | GREMIOS

Por Redacción de La Coyuntura

La discusión por la reforma previsional impulsada por el gobierno de Rogelio Frigerio sumó este martes un nuevo capítulo político. Mientras el Senado provincial recibía a gremios y distintos sectores para escuchar sus observaciones sobre el proyecto oficial, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) movilizó a cientos de afiliados hasta Plaza Mansilla para acompañar la exposición de sus representantes ante los legisladores.

La imagen llamó la atención por una razón evidente: mientras José Allende encabezaba la marcha frente a Casa de Gobierno, dirigentes del sindicato defendían dentro del Senado modificaciones al proyecto enviado por el Ejecutivo.

UPCN no pidió el retiro de la iniciativa ni rechazó de plano la reforma. Por el contrario, ratificó una posición que viene sosteniendo desde el inicio del debate: discutir el texto, proponer cambios y participar de la negociación legislativa. Entre sus planteos, el gremio defendió el mantenimiento del cálculo jubilatorio sobre el promedio de los últimos 120 meses de aportes, pidió una transición para quienes están próximos a jubilarse y reclamó precisiones sobre el financiamiento de las cajas municipales.

La postura contrastó con otros sectores sindicales que endurecieron sus cuestionamientos. Desde la Asociación del Personal Superior (APS), por ejemplo, advirtieron que la propuesta oficial representa un “ajuste brutal” sobre trabajadores y jubilados.

En ese contexto, la movilización de UPCN dejó más preguntas que certezas. ¿Se trató de una demostración genuina de rechazo a aspectos de la reforma o de una estrategia para negociar modificaciones sobre un proyecto cuya aprobación el sindicato considera inevitable?

Las dudas no son nuevas. A lo largo de los años, Allende ha sido señalado por sus detractores por mantener una relación pragmática con los gobiernos de turno y privilegiar la negociación antes que la confrontación abierta. Sus defensores sostienen, en cambio, que esa actitud permitió preservar derechos y obtener concesiones concretas para los trabajadores estatales.

La reforma previsional vuelve a poner esa discusión sobre la mesa. Para los sectores más críticos, participar del debate sin cuestionar el corazón del proyecto implica terminar legitimando una transformación que consideran perjudicial para el sistema previsional. Desde UPCN responden que abandonar la negociación significaría resignar cualquier posibilidad de introducir cambios que atenúen el impacto de la iniciativa oficial.

El Senado continuará recibiendo a los distintos actores involucrados antes de avanzar hacia una definición. Recién entonces podrá evaluarse cuál fue el verdadero alcance de la estrategia adoptada por el gremio: si logró modificar aspectos sustanciales del proyecto o si la combinación entre movilización y negociación terminó funcionando como una forma de administrar el conflicto sin alterar el rumbo de la reforma.

En definitiva, la discusión previsional ya no enfrenta solamente al Gobierno con los sindicatos. También expone dos modelos de acción sindical: el de quienes creen que aún es posible mejorar el proyecto desde la mesa de negociación y el de quienes sostienen que, cuando están en juego derechos adquiridos, negociar los términos del ajuste equivale a aceptarlo.

Fuente: La Coyuntura