Por redacción de La Coyuntura
Con el Senado ya convocado para las 9.30, todavía no está definido cómo se pondrán a consideración los dos dictámenes sobre la reforma previsional. Así lo reconoció esta mañana el senador por el peronismo Martín Oliva, quien explicó que la dinámica de la sesión se resuelve en la labor parlamentaria previa, el encuentro reglamentario entre los bloques que se realiza antes de bajar al recinto.
Oliva remarcó las diferencias de fondo entre ambos dictámenes. Dijo que su bloque no quiere que se declare la emergencia previsional, ni siquiera con el plazo acotado que propone el oficialismo, y que buena parte de los recursos que plantea el texto del peronismo para sostener la Caja provienen de una alícuota sobre el juego. También adelantó su lectura del resultado de la votación: reconoció que el peronismo aspira a mantener sus ocho votos propios, pero admitió que al oficialismo le alcanza con un voto más que su propio bloque para imponer su dictamen, en una referencia directa al respaldo que ya había confirmado la senadora Gladys Domínguez.
Pese a la diferencia de fondo, el senador villaguayense evitó el tono de confrontación pura. Dijo sentirse conforme con el trabajo hecho desde su bancada y sostuvo que el rechazo al proyecto oficial no es una postura de oposición por sistema, sino una construcción con fundamentos propios. Insistió, además, en el peso histórico de lo que se define hoy: pidió que los diecisiete senadores tengan presente a quiénes representan y advirtió que esta será, a su juicio, la ley que quede asociada a este período legislativo.
Como cierre, Oliva cuestionó la legitimidad social de la reforma. Sostuvo que, más allá de que buena parte de la población entrerriana trabaja en el Estado, no percibe consenso en torno al proyecto y afirmó que esa lectura se repite en las conversaciones que mantiene en su ciudad.
