Por redacción de La Coyuntura
El comercio paranaense atraviesa un escenario que se mantiene crítico y ni el cobro del aguinaldo, ni el Mundial 2026, ni las vacaciones de invierno lograron torcer la caída en las ventas. Así lo planteó Mauricio Benintende, presidente del Centro Comercial e Industrial de Paraná, al hacer un balance del primer semestre del año, en el que definió a la actividad como “crítica” y con “la pendiente negativa” desde hace tiempo.
Según explicó el dirigente, el único repunte se dio en rubros puntuales asociados al Mundial, como la indumentaria deportiva, el merchandising de la Selección argentina y la gastronomía, favorecida por las reuniones para ver los partidos. De todos modos, consideró que ese impulso fue mínimo frente al panorama general y que el comercio quedó “de la misma forma que estaba antes del Mundial”.
Sobre el aguinaldo, Benintende sostuvo que a diferencia de otros años no generó un repunte en el consumo, porque la mayoría de los trabajadores lo destinó a saldar deudas ante salarios bajos y un nivel de endeudamiento alto. También apuntó contra las tasas de interés del sistema financiero, a las que calificó de “terribles e inaceptables” por absorber buena parte de ese ingreso extra.
El dirigente adelantó además que muchos comercios ya iniciaron liquidaciones de invierno antes de lo habitual, como estrategia para incentivar ventas en una temporada de baja demanda. Sobre las perspectivas para el segundo semestre, dijo no percibir señales de recuperación desde los gobiernos municipal, provincial y nacional, y calificó de “electoralista” el reciente beneficio para las categorías más bajas del monotributo.
Otro punto que abordó fue el crecimiento de los locales vacíos en el microcentro paranaense, producto del traslado de comerciantes hacia zonas periféricas con menores costos y mayor circulación de gente, aunque aclaró que el valor de los alquileres no es el único factor detrás de ese movimiento. Consultado por la apertura de nuevos locales de comerciantes de origen chino y de otras nacionalidades, remarcó que el reclamo del sector no apunta al origen de quienes comercian sino a garantizar igualdad de condiciones frente a la venta de mercadería apócrifa, marcas falsas y evasión impositiva.
