Por Redacción de La Coyuntura
La sede del PJ de Diamante fue escenario este sábado del Plenario de Juventudes “Jóvenes construyendo futuro”, un encuentro que convocó a dirigentes y militantes peronistas de distintos puntos de Entre Ríos. Con una agenda centrada en el trasvasamiento generacional, los desafíos ante el contexto actual y la militancia territorial, las juventudes peronistas se dieron cita para debatir el porvenir político de la provincia.
Participaron Silvina Decco, Laura Rupp, Marisa Leites, Federico Prieto, Guillermo Michel, Juan Carlos Darrichón, David Cáceres, Melisa Albornoz, Eduardo Medina, Luisina Minni, Pilar Recca, Pedro Levars, Fernando Gallo, Susana Solis y Magali Favotti, junto a militantes de la juventud peronista de diversos puntos de la provincia. El encuentro fue organizado por la Juventud Peronista en Movimiento de Diamante.
El diagnóstico: un modelo que destruye la clase media
Guillermo Michel estuvo presente en la jornada y fue uno de los oradores más contundentes. Señaló que el gobierno de Javier Milei está imponiendo un modelo social que no tiene lugar para la clase media y advirtió que las familias argentinas están “implosionando” como consecuencia de este modelo económico. También apuntó contra la gestión de Rogelio Frigerio, a quien catalogó como el peor gobierno provincial desde el retorno de la democracia.
Michel planteó uno de los desafíos políticos centrales del momento: el peronismo debe dejar de ser oposición para convertirse en alternativa.

Arévalo: sin efemérides, con presencia
Damián Arévalo, intendente de Feliciano, fue directo: el gobierno nacional no tiene nada para mostrar, pero eso no alcanza. El peronismo no va a ganar apelando a efemérides. La apuesta, dijo, tiene que ser otra.
Cáceres y la identidad en la adversidad
David Cáceres tomó la palabra para reivindicar una idea fundacional: el peronismo nació el mismo día que nació el antiperonismo, y siempre se hizo fuerte en la adversidad. Esta crisis no es la excepción.
Sobre la construcción política interna, fue claro: en Entre Ríos el peronismo comenzó a dar pasos para definir una conducción, aunque en el plano nacional ese proceso todavía no está resuelto. Planteó que la unidad puede lograrse por consenso o por internas, y que los intendentes serán la clave. Cerró con una sentencia que resumió el espíritu del encuentro, invitando a los jóvenes a involucrarse sin esperar autorización: “Es mejor pedir perdón que pedir permiso.”
La concejal de Paraná Luisina Minni, por su parte, habló de un cambio de época que el peronismo debe interpretar si quiere ser alternativa en 2027. También destacó la importancia de la universidad pública como herramienta de ascenso social, una bandera que el peronismo siempre valoró y que hoy está bajo amenaza.
La juventud habló de trabajo, calle y salud mental
Los jóvenes aportaron sus propias lecturas. Se puso el trabajo en el centro del debate: las estadísticas muestran que muy pocos jóvenes tienen acceso a empleo de calidad, y el eje del peronismo debe volver a estar ahí. También se planteó la necesidad de humanizar la política, de entender realmente a la juventud, y de que el movimiento empiece a hablar de las nuevas modalidades de trabajo.
Se abordó la problemática de la salud mental y la preocupante tasa de suicidios en Entre Ríos, que duplica la media nacional. Y se habló de la vivienda, hoy percibida como un sueño imposible para la mayoría de los jóvenes, para quienes independizarse se ha vuelto una empresa cada vez más lejana.
Camila Molina, en representación de la JUP, remarco la situación que se vive en las universidades: compañeros del interior, ante el encarecimiento del costo de vida, están abandonando sus estudios y regresando a sus ciudades de origen. También reflexionó sobre la estrategia comunicacional del espacio: la lógica de las redes sociales que le funciona a Milei no necesariamente le va a funcionar al peronismo. Salir a la calle, subrayó, sigue siendo la apuesta más genuina del movimiento.
Fuente: La Coyuntura
