Ferreyra fue al Concejo a puertas cerradas y confirmó que la baja de contratos en Concordia seguirá cada seis meses

Jul 9, 2026 | POLÍTICA

Por Redacción de La Coyuntura

El secretario de Hacienda y Coordinación de Gabinete de Concordia, Pablo Ferreyra, concurrió este martes al Concejo Deliberante para dar explicaciones sobre la desvinculación de decenas de trabajadores municipales, después de faltar sin aviso a la convocatoria original fijada para el viernes anterior. El encuentro se realizó a puertas cerradas, con el edificio bajo acceso restringido y custodia de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana, y comenzó pasado el mediodía, una hora antes de que la Selección Argentina enfrentara a Egipto por los octavos de final del Mundial. Un decreto de Presidencia había autorizado al personal del Concejo a retirarse a las 12.30 para seguir el partido.

La citación había sido votada por unanimidad la semana previa, con el respaldo conjunto de los bloques oficialista, del PJ y de La Libertad Avanza, en un antecedente que fuentes legislativas describieron como inédito desde el retorno de la democracia para un funcionario de ese rango. Según reconstruyeron las concejalas justicialistas Carolina Amiano y Claudia Villalba, Ferreyra sostuvo ante el cuerpo que las bajas no constituyen despidos sino la finalización de contratos temporarios al vencer su plazo, y que en esta última tanda no fueron cerca de cien las desvinculaciones sino 56. También confirmó que la revisión de personal es una política permanente de la gestión de Francisco Azcué y que se repetirá cada seis meses.

Sobre los criterios utilizados, el funcionario explicó que la selección respondió a inasistencias injustificadas, tareas consideradas innecesarias por el Ejecutivo y áreas con dotación de personal superior a la requerida. Dijo además que no existieron informes técnicos de la Dirección de Recursos Humanos porque los propios secretarios de cada área conocen su funcionamiento y confeccionaron ellos mismos los listados. Esa respuesta generó cuestionamientos entre los concejales opositores, que reclamaron evaluaciones objetivas previas. Uno de los ejemplos planteados fue el de centros de salud barriales que quedaron sin personal de enfermería, entre ellos los de los barrios Villa Zorraquín, Nébel y Constitución; consultado al respecto, Ferreyra respondió que el Ejecutivo estaba evaluando algunos casos y que no se descartaban reincorporaciones. Para Villalba, esa respuesta mostró que no hubo un análisis categórico detrás de las bajas.

Buena parte del encuentro se centró en una disputa por los números de la planta municipal. Ferreyra afirmó que la gestión había recibido 3.090 agentes y que en el último año de la administración anterior habían ingresado cerca de 900 contratados, una cifra que la oposición puso en duda por falta de documentación respaldatoria y que reclamó por escrito. Villalba señaló que el funcionario no llevó nada por escrito a la reunión y que buena parte de su exposición giró sobre la gestión anterior. El bloque justicialista también insistió con un pedido de informes presentado en enero, aún sin respuesta, sobre la cantidad de empleados de planta permanente, contratados con y sin aportes, mensualizados, monotributistas y funcionarios políticos, y reclamó que vuelva a publicarse en el portal de Transparencia la situación de revista de cada agente. Ferreyra se comprometió a remitir esa documentación la semana próxima.

Según los datos que aportó el propio secretario, el municipio cuenta actualmente con unos 500 contratos con aportes y 1.781 trabajadores mensualizados, y desde el inicio de la gestión de Azcué se registraron alrededor de 400 finalizaciones de contratos, que Ferreyra evitó calificar como despidos. El funcionario estimó en 350 millones de pesos el ahorro anual que representa la reducción de personal. Durante todo el encuentro, que se extendió poco más de una hora, los concejales del oficialismo y de La Libertad Avanza no formularon preguntas, algo que Villalba remarcó especialmente. Desde ATE Concordia, el secretario de Organización Cristian Selva calificó como poco convincentes las explicaciones brindadas y cuestionó tanto la modalidad a puertas cerradas como la falta de documentación escrita.

Fuente: La Coyuntura