Por redacción La Coyuntura
La reforma previsional que impulsa el gobierno de Rogelio Frigerio llegó a su instancia decisiva en el Senado entrerriano, luego de que las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales y Acuerdos no lograran unificar un texto y terminaran firmando dos dictámenes de mayoría. El primero, con la firma del oficialismo en Presupuesto y Hacienda, presidida por Gustavo Vergara (Diamante, Juntos por Entre Ríos), mantiene la declaración de emergencia previsional aunque acotada a dos años prorrogables, fija en 65 años para varones y 60 para mujeres la edad jubilatoria, establece un aporte solidario del 3% para los activos que cobren más de tres millones de pesos y una contribución patronal adicional, y sostiene los cambios progresivos en el cálculo del haber —ahora sobre los últimos 15 años de actividad— para trabajadores ya incorporados al sistema. El segundo, impulsado por el bloque Más para Entre Ríos que preside Juan Pablo Cosso (Villaguay), descarta la emergencia por considerarla innecesaria y circunscribe las nuevas condiciones jubilatorias exclusivamente a quienes ingresen al Estado después de sancionada la ley, sin tocar el régimen de los agentes actuales.
El dictamen del PJ sufrió además una modificación de último momento: el bloque había incluido un aumento de cinco años en la edad jubilatoria del régimen especial docente, punto que generó fuerte rechazo entre los gremios de la docencia y malestar interno en el propio peronismo. Ante ese escenario, los senadores justicialistas dieron marcha atrás sobre la hora y reformularon el texto antes de la firma definitiva, preservando las edades vigentes para los docentes que ya integran el sistema y limitando cualquier cambio a los futuros ingresantes. El traspié tiene algo del clásico teorema de Baglini, esa vieja premisa de que una medida impopular genera menos resistencia cuanto más lejos se proyecta su aplicación en el tiempo: acá el cálculo no funcionó, porque el rechazo gremial fue inmediato pese a que el cambio recién iba a regir para quienes ingresaran a futuro.
El oficialismo, por su parte, incorporó a su despacho la creación del Fondo Entrerriano de Sostenibilidad Previsional y de un Consejo Provincial de Sostenibilidad Previsional, además de una mejora en el haber jubilatorio docente y un esquema de discriminación positiva para los trámites que ya están en curso en la Caja de Jubilaciones. Vergara defendió la declaración de emergencia apoyándose en la intervención del fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes, quien había advertido ante los legisladores que el Tesoro provincial debe cubrir alrededor de 43 mil millones de pesos mensuales para sostener el sistema.
El dato político central de la semana fue la firma de la senadora justicialista Gladys Domínguez, de Feliciano, al dictamen oficialista. Con sus ocho senadores propios más el voto de Domínguez, Juntos por Entre Ríos reuniría el número necesario para alzarse con la media sanción en un cuerpo de 17 bancas. La definición no es menor puesta en el contexto interno del PJ: en su último congreso partidario, el peronismo entrerriano facultó al Tribunal de Disciplina a expulsar a todo legislador que no vote en contra de la reforma, una resolución que ya había servido de antesala para la expulsión del intendente de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi. Con ese antecedente fresco, se descuenta que Domínguez podría correr la misma suerte.
El futuro de Domínguez dentro del PJ es, sin embargo, un capítulo más complejo de lo que muestra la foto pública del bloque cerrando filas contra el proyecto. Puertas adentro del propio justicialismo el diagnóstico sobre la Caja de Jubilaciones no es unánime, y un antecedente lo confirma: los propios intendentes justicialistas Damián Arévalo y Gustavo Bastián llegaron a presentar un proyecto alternativo para reformar el sistema previsional provincial, lo que equivale a admitir, desde adentro del PJ, que algún tipo de ajuste era necesario. Esa distancia entre el diagnóstico compartido puertas adentro y el rechazo unánime puertas afuera es la que alimenta la lectura de que a una parte del peronismo no le disgustaría del todo que sea Frigerio quien termine pagando el costo político de una reforma que, en voz baja, varios de sus propios dirigentes dan por necesaria.
En cuanto al respaldo de Domínguez al texto oficialista, Cosso fue tajante en declaraciones radiales: remarcó que todo su bloque firmó el dictamen de minoría —al que también adelantó su acompañamiento el senador Martín Oliva, pese a no integrar las comisiones— y sostuvo que la diferencia con casos anteriores, como el de la obra social IOSPER, es que ahora las consecuencias políticas de esa decisión “ya están dictadas por un Congreso del justicialismo” antes incluso de la votación en el recinto.
Domínguez no es la única senadora del arco peronista bajo la lupa del propio espacio. Nancy Miranda, de Federal, y Patricia Díaz, de La Paz, integran junto a ella el grupo de legisladoras que el peronismo observa con desconfianza. El caso de Miranda tiene antecedentes concretos: en 2025 se abstuvo en la votación de la ley de la Obra Social de Entre Ríos (OSER), una ausencia que habilitó su sanción, y desde entonces se la señala como cercana al frigerismo. Tras ese episodio, saltó del bloque PJ, constituyó un unibloque propio —hoy integra Más para Entre Ríos— y denunció amenazas de su partido. Hasta el momento no trascendió que haya firmado el dictamen oficialista de la reforma previsional puntualmente, pero ese historial reciente alcanza para mantenerla en el radar del Tribunal de Disciplina si no vota en contra.
Con los dos dictámenes ya ingresados al pleno tras la sesión ordinaria del miércoles 8 de julio, y con tratamiento preferencial aprobado a pedido del senador Rubén Dal Molín, la sesión especial donde se definirá la suerte de la reforma sigue agendada para los próximos días, sin fecha confirmada todavía al cierre de esta nota. Todo indica que Juntos por Entre Ríos llega con los votos necesarios para la media sanción, mientras el peronismo intenta sostener la unidad de su bloque.
Fuente: La Coyuntura
