Por Redacción de La Coyuntura
El gobernador tiene agendado un encuentro con Diego Santilli en la previa de la mesa política que intentará desactivar la pelea con Patricia Bullrich. Nación necesita apoyos para el Presupuesto 2027. La Casa Gris, cerrar el acuerdo electoral.
Rogelio Frigerio desembarca este martes en la Casa Rosada en el peor momento posible para el oficialismo nacional, o en el mejor, según se mire. El gobernador entrerriano será recibido por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, horas antes de que la mesa política libertaria se siente a revisar el escándalo que desató el envío del Presupuesto 2027 al Congreso.
La cita la pidió Frigerio antes de que estallara el conflicto. Ahora llega con el Gobierno en plena convulsión interna: Patricia Bullrich cuestionó en público la falta de coordinación, el proyecto incluyó cambios en Discapacidad que ni los propios jefes parlamentarios del oficialismo conocían y la movida terminó con la renuncia del secretario del área. Karina Milei se bajó del viaje a Nueva York para encabezar la reunión de las 13.
En ese contexto, “El Colo” necesita votos. El Presupuesto empezaría a debatirse a principios de octubre y la Rosada depende de los legisladores que responden a los gobernadores para aprobarlo. Por eso Santilli arma una ronda con los mandatarios provinciales: después de Frigerio, el jueves le toca al chaqueño Leandro Zdero.
Entre Ríos ya recibió su guiño en el texto enviado al Congreso: obras de agua potable en Concordia, la ampliación del sistema de Diamante y trabajos cloacales en Villaguay. Poco, dicen cerca del gobernador, pero más concreto que lo que recibieron otras provincias.
En la Rosada la secuencia está definida: primero el apoyo al Presupuesto, después la conversación sobre los acuerdos electorales. Y a Frigerio le interesa mucho la segunda parte. El gobernador negocia desde abril, en forma directa con Santilli y sin intermediación del PRO nacional, la reedición del frente con La Libertad Avanza que le ganó al peronismo en 2025, con el compromiso libertario de no presentar candidatos que le compliquen la reelección.
Frigerio negocia desde una posición un poco más cómoda. Según las mediciones de Grupo Mercado, el gobernador conserva un diferencial positivo de imagen en las ciudades entrerrianas, mientras que Milei ya pasó a terreno negativo. En otras palabras, la necesidad es, al menos, mutua.
El entrerriano todavía no confirmó si irá por un segundo mandato (algo que en su entorno y en la oposición se da casi por descontado) y dijo que lo definiría hacia fin de año. En la política entrerriana, cada visita a Balcarce 50 se lee en la misma clave: los votos para el Presupuesto son la moneda de cambio para cerrar los acuerdos de 2027 en sus propios términos.
