Concordia es la ciudad más pobre del país y Paraná quedó por encima de la media nacional

Sep 25, 2026 | ECONOMÍA

El informe de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026 que el INDEC publicó este jueves dejó a Entre Ríos en el peor lugar del mapa. Concordia registró una incidencia de la pobreza en personas del 56,2%, la más alta entre los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El Gran Paraná, por su parte, se ubicó en 34,3%, dos puntos por encima del promedio nacional, que fue del 32,3%.

Concordia, lejos del resto

En la capital del citrus hay 94 mil personas pobres, el 56,2% de su población. La distancia con el segundo de la lista es amplia: Gran Resistencia marcó 48,6%, casi ocho puntos menos. Concordia también encabeza el ranking medido en hogares, con el 43,6% de los hogares por debajo de la línea de pobreza, frente al 40,3% de Resistencia.

La tendencia es igual de preocupante. Hace un año la pobreza en Concordia era del 49,2%, y en el segundo semestre de 2025 había sido del 49,9%. Es decir, subió 7 puntos porcentuales en la comparación interanual y 6,3 puntos respecto de la medición anterior.

El dato no es un efecto de la muestra. El coeficiente de variación de la estimación para Concordia es de 6,1%, uno de los más bajos entre los aglomerados del interior, lo que indica que es una cifra estadísticamente sólida.

La indigencia alcanzó al 12,7% de los concordienses, unas 21 mil personas. Es el segundo valor más alto del país, sólo detrás de Resistencia (17,3%). Hubo una leve mejora respecto del segundo semestre de 2025 (13,6%), pero el indicador sigue por encima del 12,3% de un año atrás.

Paraná, en la mitad de la tabla pero en alza

En el Gran Paraná, que incluye a la capital, San Benito, Oro Verde, Colonia Avellaneda y Sauce Montrull, hay 99 mil personas pobres. Esto equivale al 34,3% de la población y al 25,1% de los hogares. La ciudad quedó en el puesto 17 de 31 a nivel país, y quinta entre los 11 aglomerados de la región Pampeana, cuyo promedio fue del 30,3%.

La suba también fue marcada. Hace un año la pobreza en Paraná era del 29,9%, así que aumentó 4,4 puntos. Frente al segundo semestre de 2025 (31,1%), el aumento fue de 3,2 puntos.

La indigencia se ubicó en 6%, unas 17 mil personas. Es prácticamente el mismo valor que un año atrás (6,1%) y bastante menos que el 8,8% del semestre anterior. Sin embargo, esa baja hay que leerla con cautela. El coeficiente de variación de la estimación es de 24,9%, al borde del umbral a partir del cual el propio INDEC considera que los datos no son confiables.

Peor que el promedio

A nivel nacional, el INDEC aclaró que la pobreza no muestra cambios significativos respecto del mismo semestre de 2025: pasó de 31,6% a 32,3%. La foto entrerriana es otra. En el mismo período, Paraná sumó más de cuatro puntos y Concordia siete.

El informe también muestra que el deterioro pegó más fuerte en las ciudades medianas. En los aglomerados de menos de 500 mil habitantes, grupo que incluye a los dos entrerrianos, la pobreza subió 4,9 puntos frente al semestre anterior. En los grandes centros urbanos la suba fue de 3,9 puntos.

La explicación de fondo es la carrera entre precios e ingresos. En el semestre, el ingreso per cápita familiar promedio subió 11,5%. La canasta básica alimentaria aumentó 21,4% y la canasta total, 19,6%.

Para dimensionarlo, en junio un hogar tipo de la región Pampeana, compuesto por una pareja y dos hijos de 6 y 8 años, necesitó unos $1.505.000 mensuales para no ser pobre y unos $678.000 para no caer en la indigencia, según un cálculo propio sobre las canastas regionales del INDEC. Entre los hogares pobres de todo el país, el ingreso promedio quedó 35,9% por debajo de lo que costaba su canasta.

Un problema que se arrastra

Los números interpelan tanto al gobierno de Rogelio Frigerio como a la gestión municipal concordiense. Sin embargo, la situación de Concordia excede a una administración. Una economía muy dependiente de la citricultura, con alta informalidad laboral, la convierte en uno de los focos de vulnerabilidad social más persistentes del país.

Con uno de cada tres paranaenses y más de la mitad de los concordienses bajo la línea de pobreza, Entre Ríos llega al segundo semestre con una agenda social que difícilmente pueda quedar fuera de la discusión política.