Del DNU 70 a la mora: la oposición ensaya una agenda común en Diputados

Oct 2, 2026 | LEGISLATURA

Bordet, Bregman, Pichetto y Lousteau firmaron juntos el pedido de sesión para sepultar el megadecreto. No es la primera coincidencia: la morosidad familiar ya había alineado a bloques que hasta hace poco no compartían ni el pasillo. Lousteau ya habla de un frente amplio contra Milei.

Gustavo Bordet, Myriam Bregman, Miguel Ángel Pichetto y Martín Lousteau firmaron la misma planilla: un pedido de sesión especial en Diputados para el 15 de octubre a las 14. El objetivo formal es terminar de voltear el DNU 70/2023, pero la lista de firmantes revela algo más: en la agenda legislativa empieza a aparecer una sintonía entre expresiones que, fuera del recinto, siguen sin hablarse.

El detonante fue la Corte Suprema. Con un fallo sobre la legitimación del Cecim La Plata, el máximo tribunal dejó vigente el artículo del megadecreto que derogaba la Ley de Tierras y, con eso, habilitó otra vez la venta sin tope de campos a extranjeros. La Corte salió después a aclarar que se había expedido sobre una cuestión procesal y que el fondo sigue abierto, pero el daño político ya estaba hecho.

La oposición encontró ahí la llave para reabrir una deuda pendiente. El Senado rechazó el DNU en marzo de 2024, pero Diputados nunca lo trató, y la Ley 26.122 exige el rechazo de ambas cámaras para que un decreto caiga. Casi tres años después, la Cámara baja vuelve a tener la última palabra.

Ocho bloques, una lista

La nómina de firmantes es un mapa de la oposición completa. Por Unión por la Patria firmaron, entre otros, Germán Martínez, Victoria Tolosa Paz, Cecilia Moreau y el exgobernador entrerriano. Por Provincias Unidas, Pablo Juliano, Esteban Paulón y Lousteau. Pichetto y Nicolás Massot por Encuentro Federal; Maximiliano Ferraro y Mónica Frade por la Coalición Cívica; Bregman, Nicolás del Caño y Juan Carlos Giordano por el Frente de Izquierda. Completan Natalia de la Sota, Marcela Pagano y el puntano Jorge “Gato” Fernández.

Para sumar quórum, el temario no se limita al DNU: incluye también el endeudamiento familiar y la prórroga de la emergencia en discapacidad, dos temas que ya tienen despacho tras los emplazamientos a comisiones. Son, justamente, los expedientes donde la coincidencia opositora ya se había ensayado.

El antecedente de la mora

El tema de la morosidad fue el primer laboratorio. En septiembre, Diputados aprobó con 249 votos el emplazamiento para que las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor trataran los proyectos sobre deudas familiares. Esta semana, el plenario terminó con dos dictámenes enfrentados: el de La Libertad Avanza, con el PRO y la UCR, juntó 32 firmas; el opositor reunió 27, con Unión por la Patria, Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica en el mismo papel.

La diferencia de contenido es nítida. El texto oficialista apuesta a la prevención y la educación financiera. El opositor plantea una emergencia de seis meses para deudores en mora, eliminación de punitorios, topes a las tasas de tarjetas y billeteras virtuales, refinanciación a 36 meses y cuotas que no superen el 30% del ingreso familiar. Peronistas, lilitos y la tropa de los gobernadores de Provincias Unidas firmando un mismo esquema de alivio: hace un año eso parecía improbable.

Con todo, los alineamientos todavía son volátiles: el bloque radical acompañó el dictamen libertario, aunque en disidencia, mientras el presidente del partido firmaba con el resto de la oposición. La UCR del Congreso y la UCR de Lousteau no siempre juegan el mismo partido.

Lousteau pone nombre a la convergencia

El propio Lousteau se encargó de ponerle letra política a lo que se ve en el recinto. En una entrevista en el programa El fin de la metáfora, de Cenital, criticó el fallo de la Corte por ir contra lo que piensa la sociedad, sostuvo que fue la movilización la que había frenado antes la venta de tierras y llamó a deponer diferencias para enfrentar al Gobierno: “Hay que juntarse todos contra Milei”. En la lista que enumeró entraban desde Bregman hasta Kicillof, Cristina Kirchner y dirigentes del PRO. A la vez, trazó la frontera del otro lado: ubicó a Bullrich y a Macri dentro del mileísmo.

Es la primera vez que un dirigente de su peso pone en voz alta la idea de una coalición tan amplia, y lo hace apoyado en algo concreto: una agenda parlamentaria en la que ya está firmando al lado de la izquierda y del peronismo.

Los límites de la sintonía

Coincidir en un temario no es armar un frente. En la mora, Argentina Federal llevó un tercer dictamen propio, y la existencia de tres posiciones complica una votación unificada en el recinto. El oficialismo lo sabe: en LLA ya evalúan convocar a su propia sesión con endeudamiento y discapacidad, pero sin el DNU, para vaciar la convocatoria opositora. También analizan reponer algún límite a la compra de tierras por extranjeros, sea en el proyecto de propiedad privada que espera en Diputados o con un nuevo decreto.

Las dos semanas que restan hasta el 15 serán de negociación fina con los gobernadores. Ese mismo día está prevista una nueva Marcha Federal Universitaria por el incumplimiento de la ley de financiamiento, y en la oposición cuentan con que la calle empuje hacia el recinto.

Para Bordet, la firma tiene además una lectura entrerriana: lo coloca en la primera línea de una pelea nacional en la que el peronismo busca recuperar iniciativa, en un momento en que la provincia empieza a mirar 2027.

El 15 de octubre será el termómetro. Si la oposición logra quórum, habrá pasado de coincidir en declaraciones a coincidir en votos. Si no, la sintonía seguirá siendo, por ahora, una suma de firmas.