Por Redacción de La Coyuntura
El decano de la UTN y el intendente de Villa Urquiza, ambos con aspiraciones a la intendencia de la capital, se reunieron y dejaron un mensaje hacia adentro: la UCR tiene que llegar fortalecida a la mesa de la alianza.
El radicalismo paranaense empieza a acomodar sus piezas de cara a la pelea por el Palacio Municipal. Durante el fin de semana se reunieron dos de los nombres que suenan como precandidatos a intendente por la UCR: el ingeniero Alejandro Carrere, decano de la Facultad Regional Paraná de la UTN, y el abogado Manuel Tennen, que hoy conduce el municipio de Villa Urquiza.
El encuentro, descrito como distendido, sirvió para mostrar sintonía entre dos dirigentes con perfiles distintos pero con un punto en común: largos años de militancia en el partido y cargos institucionales que les dan volumen propio. Carrere aporta el peso de la gestión universitaria; Tennen, la experiencia de manejar un municipio y, de hecho, ya viene recorriendo la ciudad en clave de campaña.
La reunión va más allá de la foto. Ambos coincidieron en que el partido necesita recuperar identidad propia y ordenarse detrás de una candidatura con chances reales. El subtexto es claro: en un esquema de alianzas donde la UCR comparte espacio con otros socios, el radicalismo quiere llegar a la negociación con un nombre fuerte y no como furgón de cola.
Por eso el mensaje apuntó a “converger” antes que a competir. La idea que dejaron trascender es construir una propuesta capaz de representar al partido en los acuerdos que se cierren con otras fuerzas y, desde ahí, pelear por recuperar la intendencia de la capital entrerriana.
El telón de fondo no es menor. El radicalismo entrerriano enfrenta un dilema que excede a Paraná: la posible eliminación de las PASO. El propio Frigerio ya se mostró públicamente en contra de las primarias, en la Legislatura descansa un proyecto de La Libertad Avanza para derogarlas y el oficialismo tiene los números para avanzar. Si el gobernador renueva el acuerdo con los libertarios, como ya dejó en claro que pretende, las candidaturas se definirían en una mesa de negociación y no en las urnas.
Para la UCR, ese escenario encierra un peligro: quedar relegada en el reparto de lugares de 2027, cuando se eligen gobernador, intendentes, legisladores y concejales. Por eso buena parte de la dirigencia radical defiende las primarias como la única herramienta para que el peso de cada socio se mida con votos y no con acuerdos de cúpula.
A eso se suma la discusión por el calendario. Desde la Casa Rosada presionan a los gobernadores aliados para que no desdoblen y voten junto con la elección presidencial, lo que permitiría a los libertarios traccionar con la figura de Milei. En el frigerismo, sin embargo, siguen mostrando señales a favor de separar los comicios. La definición, que la ley pone en manos del gobernador, se espera antes de fin de año.
En ese contexto, la foto de Carrere y Tennen tiene una lectura doble: ordenar la interna y, al mismo tiempo, mostrar volumen propio antes de que las reglas del juego terminen de definirse.
